Leyendo la biografía de Yannick Iluga, el hombre que se esconde tras Petite Noir, uno entiende la fusión que se puede escuchar en su música. Iluga nació en Bruselas, pero sus padres (un congolés y una angoleña) se mudaron a Cape Town cuando él apenas tenía seis años. Estos viajes a través del  mundo se reflejan en sus canciones, donde el rock y el pop se dan la mano con sus raíces africanas, en lo que el mismo describe como “new wave with an African aesthetic”.