Patria es lamentablemente mi gran decepción de 2020. Una serie que se conforma con ser ‘televisiva’ cuando otras ficciones catódicas nos hablan en lenguaje cinematográfico. Para explicar los defectos que encuentro en Patria me parece ejemplar una secuencia, la de la tortura a un etarra, que, encima, el marketing de HBO se encargó de promocionar provocando una polémica absurda -en las redes sociales- y nada sana.