No te pierdas...
Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de nuestras cookies.
Noticias

10 discos de Creation Records 

El próximo 20 de marzo se estrena en Reino Unido ‘Creation Stories’, la película producida por Danny Boyle sobre el mítico sello británico Creation Records. O más bien sobre Alan McGee, su excéntrico fundador. De hecho, está basada en ‘The Creation Records Story: Riots, Raves and Running a Label’ las que son sus memorias. Así que, sí refleja de verdad lo que se cocía en la oficina de esa discográfica, promete ser una película bastante salvaje. De todas formas, os contamos un secreto: en Filmin tenéis el estupendo documental que se hizo en 2010 sobre el sello, y en el que te cuentan la historia con todo lujo de detalle.

Discos

Andy Bell, ‘The View from Halfway Down’ (Sonic Cathedral, 2020) 

Hay que reconocer que Andy Bell se lo ha currado. A lo largo de tres décadas, no ha dejado de trabajar y siempre ha tenido algún proyecto con el que estar ocupado. Porque, tras la separación de Ride en los 90, supo canalizar toda su energía en Hurricane #1, y un poco más tarde pasó a formar parte de Oasis y Beady Eye, lo que podríamos calificar de un fantástico plan de pensiones. Pero es que también ha producido a unos cuantos artistas, y hace poco editó un disco como Glok, su álter ego electrónico. Lo que le faltaba era publicar su primer trabajo en solitario, y eso ha llegado con la ayuda del confinamiento.

Discos

Tom Williams, “All change” (Caroline 2017) 

El británico Tom Williams ya había realizado muy dignas intentonas de labrarse una carrera, ya fuera con la fuerza electrificada de sus discos como Tom Williams & The Boat, como con la intimidad folk de sus trabajos más personales. La tibia respuesta del gran público minó sus esperanzas y sus fuerzas necesarias para lidiar con la industria musical, así que nuestro hombre decidió dejarlo de lado y ganarse la vida alejado de los focos en el campo de la educación, a ser posible con música de por medio.

Libros

“Britpop. La vida moderna es una basura”, Marcos Gendre (Lenoir, 2015) 

Mi adolescencia fue britpopera. No puedo ni, en realidad, quiero negarlo, ya que —atención momento “abuelo cebolleta”, cómo pasan los años— comparado con lo que escuchan los adolescentes en la actualidad, de poco me puedo quejar. Entonces en la televisión aún había cierta consideración por la música. Teníamos el Sputnik, los 40 Principales —sí, en televisión además de una radio que todavía no daba vergüenza escuchar—, luego la MTV —ídem del comentario anterior—. Mi hermano se convirtió en fan acérrimo de Oasis y, sin llegar a esa devoción talibanesca —una década le costó admitir que Be Here Now era un pestiño—, también lo sería de Blur, Suede y Pulp. Sin duda la banda sonora de mi casa fue puro Cool Britannia durante varios años. Y, aunque el tiempo ha puesto a buena parte del movimiento en su sitio, dejándolo en no pocos sentidos como algo bastante ridículo y criticable, no puedo sino verlo con algo de nostalgia y bastante cariño. ¿Cómo podría meterme con algo que nos dio a Jarvis Cocker?

Discos

Longpigs, On and On (3 Loop Music) 

A poco que a Blur les da por reunirse, les da para ser estandarte musical de las olimpiadas de su país, y hasta del mismísimo Primavera Sound; Suede deciden dejar atrás sus últimos e insulsos discos –así como la narcoléptica carrera en solitario de Brett Anderson– para reivindicar su legado con un disco más que digno (Bloodsports, 2013); Pulp siguen llenando recintos y liderando festivales sin necesidad de ofrecer material nuevo; y aún nos entretenemos viendo las disputas a distancia de Noel y Liam, sabiendo perfectamente que el día menos pensado se volverán a sacar a Oasis de la manga.