Nosferatu
Si tenemos en cuenta que Nosferatu (1922) adaptaba la novela Drácula de Bram Stoker -publicada en 1897- cambiando su título y los nombres de los personajes para evitar el pago de los derechos de autor, puede resultar curioso que, en 2024, el británico Robert Eggers emprenda el remake de la película de F.W. Murnau, en lugar de presentarla directamente como una nueva versión del texto más icónico de la literatura vampírica. La estupenda versión de Nosferatu de Werner Herzog de 1979, de hecho, ya recuperaba los nombres originales de la novela, cambiando al conde Orlok por Drácula. Pero es que Nosferatu y Drácula, aunque cuentan básicamente lo mismo, son animales distintos.



