Zeta
Ya en el cine mudo, la maravillosa Los espías (1928) del grandísimo Fritz Lang inauguraba el subgénero de las películas de espías. Antes, con El doctor Mabuse (1922), el propio Lang había creado el modelo del villano megalómano que aspira a derribar el sistema, que hoy se sigue enfrentando al héroe de acción moderno. De todo ello tomó buena nota Alfred Hitchcock, con títulos tan divertidos como 39 escalones (1935), Agente secreto (1936) y hasta la obra maestra que es Con la muerte en los talones (1959), influencia decisiva en el agente secreto más famoso de todos, James Bond, nacido en Dr. No (1962).




