Cine/TVPienso que <strong><em>Quién te cantará</em></strong> es una película sobre quiénes somos. Sobre la identidad personal, que se construye y se desdobla como esos barcos de papel -sencilla metáfora visual que resume la película- que construye Blanca (<strong>Carme Elías</strong>). Es una película de mujeres, que intentan definirse. Lila y Violeta son, en realidad, la misma. Variaciones del mismo color. Como si un viajero temporal se encontrase con su otro yo de una dimensión paralela. Lila -enigmática pero cercana <strong>Najwa Nimri</strong>, perfecta para el papel- es una diva de la canción. Como un superhéroe, pero vacío, despojado de su álter ego, y cuyo manto puede ser adquirido por otros, necesitados de sentido. Lila es un puro símbolo que encuentra en Violeta -fantástica <strong>Eva Llorach</strong>, auténtica protagonista del relato- su humanidad perdida. Un chiste dentro de la película, probablemente, nos da pistas sobre la relación entre Lila y Violeta: un tomate con capa es un súper tomate y una patata con capa es una patata disfrazada de súper tomate.