Modern Vampires Of The City es el disco con el que Vampire Weekend se la juegan, el que debería confirmarles como una de las bandas más importantes de nuestros días. Por eso mismo, no sorprende la enorme campaña de promoción que han hecho, en la que su alianza con Steve Buscemi o los lyrics-videos de presentación (el de Ya Hey en la azotea del edificio Metlife de Nueva York, es una genialidad) han sido los grandes protagonistas. Es todo un ejemplo de cómo dar a conocer las nuevas canciones sin resultar cansino (hola, Daft Punk); canciones que elevan al grupo a los altares del pop, y que dejan muy claro que los neoyorquinos no son flor de un día.