Crítica: Cinco horas con Mario, en el Teatro Goya
Regresa al teatro Goya, Cinco horas con Mario, uno de aquellos clásicos de la novela y del teatro ante el que uno tiene que sacarse el sobrero, sobre…
Regresa al teatro Goya, Cinco horas con Mario, uno de aquellos clásicos de la novela y del teatro ante el que uno tiene que sacarse el sobrero, sobre…
De tanto en tanto uno va al teatro esperando disfrutar, y disfruta. Cada vez cuesta más, se lo aseguro, pero a veces pasa. Y este es el caso…
Hoy, de la mano de Literatura Random House, empezamos a asomarnos empezamos a asomarnos a la obra del salvadoreño Horacio Castellanos Moya y lo hacemos con El asco. Thomas Bernhard en San Salvador, su novela más polémica y contundente, por la que fue amenazado de muerte, obligándole a abandonar su país.
Si tuviera que recordar alguna de las novelas que me hicieron leer en el instituto, mi memoria no podría ir más allá de tres o cuatro títulos, entre ellos <em>El árbol de la ciencia</em>, de <strong>Pío Baroja</strong>; <em>El misterio de la cripta embrujada</em>, de <strong>Eduardo Mendoza</strong>; <em>Caperucita en Manhattan</em>, de <strong>Carmen Martín Gaite</strong> o <em>Cinco horas con Mario</em>, de <strong>Miguel Delibes</strong>, obra esta última que debido a la peculiaridad de su argumento y a la maestría de su composición ocupa un lugar privilegiado en mi memoria. No podía, pues, dejar pasar la oportunidad de acudir al estreno en el<strong> teatro Goya</strong> de la versión teatral de la novela, dirigida por <strong>Josefina Molina</strong> e interpretada por <strong>Natalia Millán</strong>.