Hay dos formas de afrontar Midsommar, que en realidad son las mismas que ante cualquier otra película. O ante cualquier experiencia de vida. Puedes dejarte llevar o mirar desde fuera con escepticismo. De hecho, ese es el conflicto inicial de los protagonistas de la película, cuatro jóvenes estadounidenses que deciden participar en una festividad folclórica de una pequeña comunidad sueca.