Es fácil ver en Maya una película romántica, porque, al fin y al cabo, tiene todos sus elementos. Un personaje masculino de vocación romántica, idealista, con conflictos existenciales, vive un romance en un paisaje exótico de gran belleza. Él es Gabriel (Roman Kolinka) un reportero de guerra que ha sufrido un secuestro que le llevará a aislarse en Goa, en India, lo más parecido al paraíso.