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Discos

Cosmo Sheldrake, “The Much Much How How and I” (Transgressive – PIAS 2018) 

Viene siendo una tendencia habitual que los más iluminados y musicalmente dotados del universo musical acaben cansándose de las confinaciones del formato pop y vayan saliéndose de los márgenes hasta que, a veces, se sumergen en un universo tan complejo y personal que el gran público acaba dándoles la espalda. Ahí tenemos a Rufus Wainwright, entre óperas y sonetos de Shakespeare; o Sufjan Stevens, al que cada vez cuesta más convencerle para que haga algo en la línea del folk luminoso que nos apabulló durante sus discos-estado; o a Benjamin Clementine, que ha desafiado con su muy “arty” segundo disco a todos los que veían en él a un delicado y sensible intérprete de piezas basadas en piano y voz.

Discos

Karl Hyde & Matthew Herbert, “Fatherland. Original Music From the Stage Show” (Caroline, 2017) 

¿Cuáles son las cosas que desearías haberle dicho a tu padre? ¿Y cuáles son las que desearías que tu padre te hubiera dicho? Con ese sencillo –y potencialmente hiriente- concepto, Karl Hyde (Underworld), el escritor Simon Stephens y el director Scott Graham se lanzaron a sus respectivos lugares de nacimiento a entrevistar a familiares y viejos conocidos de su etapa escolar, indagando en los mitos y las emociones no documentadas de lo que significa ser hombre en la Inglaterra del s.XXI.

Discos

Efterklang “Piramida” (4AD – PopStock! 2012) 

efterklangpiramida

Empieza el nuevo disco de Efterklang, y nos invade la duda de si se les ha ido la mano a la hora de sofisticar su post-rock orquestal de aire tan inequívocamente nórdico. Por unos instantes parece que estamos escuchando una variante ligeramente más elegante de la celebérrima intro del Money for nothing de Dire Straits. Por suerte, las ambientaciones marcadas por voces en falsete y redobles de toms de batería no rompen en un riff guitarrero de Mark Knopfler, sino en una pausa dramática donde solo cabe un piano parsimonioso y la voz del cantante Casper Clausen seduciéndonos con su mejor tono grave en una melodía misteriosa. A partir de ahí, la canción sigue moviéndose con elegancia por diferentes parajes musicales, con arreglos de cuerda que se alternan con todo tipo de teclados, y que cuelgan del rimo ligeramente tribal de la sección rítmica.