Seguramente muchos de los que ahora tengan más de 40 años habrán jugado con las famosas figuras de los Masters del Universo, forzudos muñecos cuya estética remitía a la fantasía heroica -creo que en principio Mattel pretendía conseguir los derechos de Conan el Bárbaro- que tuvieron un éxito descomunal en los años 80.