Jafar Panahi convierte de nuevo su coche en el escenario de su película, o más bien, en la cámara desde la que, como director, rueda una historia que ocurre en el asiento del copiloto que ocupa su protagonista, la actriz Behnaz Jafari (como ella misma). Tres caras se ve desde la ventanilla del coche de Panahi y lo que nos muestran dentro de ese marco, aparentemente tan limitado, es algo tan grande como un país, Irán, y su gente.