Una de las canciones que mejor reflejó la fusión del pop y el hip-hop en los años ochenta fue “Buffalo Stance”. El tema de Neneh Cherry se convirtió en un hit mundial en 1988, e hizo que el álbum de debut de la artista sueca vendiera más de dos millones de discos en todo el mundo. Y no era para menos, porque era un pepinazo que, a día de hoy, sigue sonando estupendamente. Y quizá, por eso mismo, hay que reivindicarlo.