No suele ser precisamente la norma, pero algunos hypes literarios —también los hay, no son solo cosa de Pitchfork— están más que justificados. Es el caso de la antología de relatos Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin, que nos llega de la mano de Alfaguara tras su publicación en Estados Unidos el año pasado, convirtiéndose en un inesperado fenómeno editorial al colarse en las listas tanto de los mejores libros como de los más vendidos de 2015. Fallecida en 2004 a los 68 años, este descubrimiento póstumo —sus setenta y siete cuentos aparecieron, sin pena ni gloria, repartidos en seis libros entre finales de los 70 y principios de los 90— ahora se torna en una suerte de reivindicación para una autora formidable y muy especial. Aunque tarde, bienvenida sea la justicia literaria.