Quentin Dupiex sigue puliendo su estilo surrealista en Mandibules, una película que se acerca a la comedia todavía más que la anterior Le Daim, y que resulta todavía más accesible que aquella. La premisa, eso sí, vuelve a ser absurda: dos amigos sin oficio ni beneficio encuentran una mosca gigante en el maletero del coche robado que van a utilizar para un encargo aparentemente criminal.