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Cine/TV

Tres anuncios en las afueras – Madre coraje 

Tres anuncios en las afueras es la película más sorprendente que he visto en mucho tiempo. Cuando como espectador llegas a cierta edad, es difícil que te pillen desprevenido: más o menos todas las historias están contadas, más o menos podemos predecir lo que va a pasar. Aquí no. La película del británico Martin McDonaghEscondidos en Brujas (2008) y Siete psicópatas (2012)- tiene una refrescante vocación anárquica en sus giros, originales, bastante impredecibles y hasta gamberros. Y sobre todo, el guión -también de McDonagh- tiene una capacidad increíble para soltar un chiste en el momento más tenso, o para ponerte un nudo en la garganta durante lo que parecía un ingenioso diálogo entre dos personajes. De la comedia a la tragedia y viceversa sin previo aviso.

Cine/TV

Manchester frente al mar: la insoportable gravedad de la culpa 

Creo haber leído alguna vez que Ernesto Sábato se permitió corregir a Séneca afirmando que el hombre de animal tiene mucho, pero de racional, poco. La irracionalidad, a la que se refería el argentino, tiene que ver con la capacidad del ser humano de superar tragedias como la guerra, el hambre o las enfermedades. Cuando lo lógico sería acabar con el sufrimiento de una forma práctica y eficaz. Seguir viviendo, seguir sufriendo, es lo que le parecía irracional a Sábato y de eso habla Manchester frente al mar. De un dolor insoportable. Depende de vosotros la decisión de someteros, o no, al drama que propone esta historia que busca, sin duda, eso que los griegos llamaban catarsis. Lo que sí os puedo decir es que, la mayor virtud de la película, es hacer soportable su terrible historia, encontrando humanidad en sus personajes y dándole verosimilitud a sus ambientes de Nueva Inglaterra.