Decía el maestro del terror Mario Bava -podéis leer una guía introductoria a su cine en Indienauta- que su película ideal sería la de un hombre solo en casa, enfrentándose a sus propios miedos, porque el monstruo en toda película de terror es precisamente ese: nosotros mismos (cito del estupendo libro sobre Bava de Carlos Aguilar). El director James Wan, fanático del cine de terror italiano que cultivaron Bava y Darío Argento, lleva esa idea al extremo en Maligno, magnífica película que coloco desde ya entre lo mejor del año.