Ya se veían las intenciones desde su primera edición. Mad Cool quería convertirse desde el minuto 1 en uno de los festivales de referencia, sin el consiguiente rodaje que requiere cualquier gran evento (como sí le pasó al Sónar, al FIB o al Primavera Sound, por poner tres ejemplos de festivales de referencia ya consolidados). Y claro está, suele ser recomendable ese crecimiento proporcional para ir abarcando todos los desafíos que ello implica. Luego está la noria como concepto, como icono del entretenimiento musical, como atracción sonora.