Todo lo que toca el joven norteamericano merece ser como mínimo revisado minuciosamente. Desde la increíble irrupción en 2009 con su ópera prima Drift, ocupa sin discusión los puestos más altos de esa escala que mide a los productores electrónicos de discurso sonoro menos evidente.

Su tercer largo se titula Fated, una vez más para el sello angelino Innovative Leisures y con ritmos procedentes del Hip Hop como hilo conductor, aunque es tremendamente difícil e injusto tratar de etiquetar con éxito el trabajo de Nosaj. Quince canciones de las que solo una supera los tres minutos hacen de su escucha algo dinámico y placentero por momentos. Mucho sampler vocal, ambiente delicado y minimalista, melancólicos pianos y ritmos a bajo tempo cuyas atmósferas recuerdan a Holy Other.