Con ‘Muchísimo’, el primer adelanto de su álbum de debut, Confeti de Odio nos sorprendió con un sonido más sucio y potente, en el que las guitarras rugían como nunca antes lo habían hecho. Ahora, en su nuevo single, baja las revoluciones y levanta el pie del pedal de distorsión, para entregarnos otro de esos himnos de pop depresivo.