El director francés Jacques AudiardUn profeta (2009)- aborda siempre los géneros cinematográficos desde la mirada del cine de autor, mezcla a la que suele añadir, como texto de fondo, una postura política, una denuncia social –Deephan (2015)-. Su forma de dirigir es realista, su cámara suele enfrentarse al espectador, sus historias incluyen escenas muy duras, pero también poesía.