Ambiciosa y poderosa, Los días que vendrán es una película única. Su tema no es precisamente nuevo: habla de los cambios que conlleva la paternidad, ese salto siempre abrupto de la irresponsabilidad juvenil a la vida verdaderamente adulta que significa crear vida y tenerla a tu cargo. Lo que hace esta obra diferente es que sus actores se someten realmente a ese proceso.