Hace dos años que Rosa Walton y Jenny Hollingworth sorprendieron a medio mundo con “I, Gemini”, el disco debut con el que debutaban bajo el nombre de Let’s Eat Grandma. Estas dos chicas noruegas, amigas desde la guardería, que empezaron a componer sus canciones a los trece años, grabaron ese álbum con apenas 16 años, dejando pasmados a propios y extraños por la madurez que reflejaban en su música. Y es que, no es muy habitual que dos adolescentes estén interesadas hacer un pop experimental e innovador. Ahora vuelven con su segundo trabajo, el cual, supera por mucho a su debut, y las convierte en esas dos chicas que están reinventado el pop.