Lo que empezó en Montreal como un festival al aire libre con djs de renombre y cojonudo ambiente, ha acabado cruzando el charco hasta la capital catalana con la intención de quedarse. La edición del pasado año ya rayó a gran altura y no es para menos. La propuesta electrónica del festival tiene en lo experimental la piedra base del proyecto. Raime, Monolake, Jon Hopkins y un largo etcétera de artistas dieron buena cuenta de ello.