En la estupenda Las cosas que decimos, las cosas que hacemos, el amor es definido no como un elevado sentimiento al que podemos aspirar para acceder a la felicidad plena, sino como un inconveniente. En la historia que dirige y escribe Emmanuel Mouret, el amor romántico aparece en el peor momento posible: cuando no es correspondido, cuando se tiene ya una pareja estable o cuando la tiene el objeto de nuestro deseo, o incluso, cuando se está esperando un hijo.