¿Cómo puede un disco de tan poca duración, calar tan hondo? ¿Cómo puede el granadino Raúl Bernal (también en Lapido y Grupo de Expertos Solynieve) en apenas 28 minutos y con tan solo ocho canciones, hacernos temblar con cada escucha de este, su tercer álbum? La clave de tanto calado está en el desencanto, en la tristeza y el pesimismo que impregnan Ocho Variaciones Sobre El Futuro (Bartlevy, 2013), un disco cuya trampa es la burla trémula y sangrienta con la que Raúl hace revivir a su álter ego Jean Paul.