Ficción experimental. Dos palabras aterradoras para servidor, porque con demasiada frecuencia suelen ser sinónimo de obras vacías, huecas, donde la forma, el estilo se impone al inexistente fondo. Son las que usa Guy Trebay para definir Lancha rápida en el posfacio del libro, editado con esmero y buen gusto —fantástica cubierta— por Sexto Piso, y que supone la primera vez que la periodista y escritora Renata Adler, autora de culto en Estados Unidos —la Joan Didion de la Costa Oeste—, es traducida a nuestro idioma. Vaya, que hoy nos toca darnos un paseo por el lado vanguardista, posmodernista y todos los “istas” literarios que se os ocurran. Da miedo, ¿verdad? Pero tranquilos, luego no es para tanto…