En la vida solo se puede hablar en serio de dos temas: de amor y de cine. De eso hay mucho en la estupenda La isla de Bergman, de la francesa Mia Hansen-Love, un cándido homenaje al gran director sueco Ingmar Bergman que sirve de excusa para hablar de la pareja, de las aspiraciones, o incluso de la conciliación. De la vida. En la película, una pareja de cineastas, interpretados por Vicky Krieps y Tim Roth, visitan la mítica isla de Faro, hogar de Bergman al final de su vida y donde rodó algunas de sus mejores películas -a partir de Como en un espejo (1961)-, para inspirarse y escribir cada uno un guión.