Nuestra primera reseña de La Fuga, joven editorial barcelonesa con especial predilección por el humor dentro de la ficción literaria de calidad —estupenda y prometedora idea, enhorabuena— nos lleva a la ciudad por antonomasia, Nueva York en los años veinte, la era del jazz y también de la Ley Seca. Pero olvidaros del glamour bohemio y etílico, las flappers o los escritores de éxito. En La gran ciudad, y de la mano de uno de sus mejores cronistas, Ring Lardner, lo que nos encontramos es el mordaz y aparentemente ligero reverso de una época que se nos revela como hueca y superficial. Vive la vida a toda prisa… y deja un bonito cadáver.