Vivimos en la época -larga ya- del cinismo y del “postureo”, un tiempo en que en la música, como tan acertadamente decía Bobby Gillespie de Primal Scream en una reciente entrevista para Topman magazine ‘no hay sentimiento de revuelta o resistencia en el arte en este momento’. Para él vivimos en un período muy extremo, pero que no parece estar reflejado en la música y el arte.