Los amantes del pop deberíamos agradecer lo mucho que está haciendo por el género Seth Bogart. El artista californiano nos ha dado muchas alegrías con sus múltiples proyectos musicales, como aquellos estupendos Hunx and His Punx, que reflejaban el lado más queer del garage-pop. Pero ahora está centrado en su carrera en solitario, y tras un álbum de debut algo más sintético de lo habitual, vuelve con un segundo trabajo en el que se entrega en cuerpo y alma al pop de guitarras más melódico.