Wonder Wheel: la rueda de la vida
En <strong><em>Wonder Wheel</em></strong>, <strong>Woody Allen</strong> convierte las tablas del paseo marítimo del mítico Coney Island en las de un escenario dramático. La nueva película del neoyorquino no esconde sus referencias teatrales al hacer del narrador -y personaje catalizador del conflicto- un socorrista aspirante a dramaturgo. Sin embargo, Mickey, interpretado por <strong>Justin Timberlake</strong>, no escapa de la condición que Allen ha designado para sus personajes: todos están atrapados e insatisfechos en sus vidas, todos sueñan con escapar y todos tienen una flaqueza que lo impide. Empezando por el carácter enamoradizo del propio Mickey; o la dependencia masculina de Carolina (<strong>Juno Temple</strong>), casada con la mafia; el alcoholismo latente de Humpty (<strong>Jim Belushi</strong>); o los fuegos que el pequeño Richie (<strong>Jack Gore</strong>) provoca para llamar la atención. Y, sobre todo, hay que hablar del mejor personaje de este reparto de miserias humanas, Ginny, una magnífica <strong>Kate Winslet</strong> -como siempre- que da vida a una mujer apasionada, agobiada por la culpa y soñadora.


