Teatro
Crítica: “Camilo Tango Show” en el Teatre del Raval
Solemos asociar al tango la sensualidad. También una técnica rigurosa. Porque con este baile los amantes, unidos por un sentimiento infinito, se hallan emparejados como si en cualquier momento fuera a romperse su querer. Y los cuerpos de los artistas que lo bailan deben disociarse: por un lado, la rigidez de sus figuras cara a cara al entrelazarse; por otro, la vehemencia de sus piernas buscando cubrir con ansiedad el leve hueco que les separa; y aun el vuelo de ella orbitando dócilmente alrededor de los decididos brazos de él.
