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Cine/TV

¡Madre!: Una casa alucinante 

No se puede ir a ver una película como ¡Madre! sin tener presente su naturaleza provocadora. Dejo a vuestro juicio si esa capacidad para generar polémica quiere decir que estamos ante un artefacto creado a propósito por Darren Aronofsky para llamar la atención o si somos nosotros, espectadores inmaduros, los que reaccionamos de forma exagerada. Parece necesario tomar partido, a favor o en contra, con respecto a la película de un director al que se le supone talento –El luchador (2008)- culto –Réquiem por un sueño (2000)- y prestigio –Cisne negro (2010)-.

Cine/TV

X-Men: Apocalipsis (Bryan Singer 2016) 

Cuando Bryan Singer dirigió la seminal X-Men (1999) el cine de superhéroes estaba en pañales. Quizás por eso se contuvo en aquella película, dotándola de un tono de ciencia ficción low cost y evitando todo lo posible los disfraces chillones. En 2016 hemos visto a Chris Evans vestir un traje con los colores de la bandera de Estados Unidos y Marvel Studios ha puesto muy alto el listón con sus films: pueden ser mejores o peores, pero todos son muy entretenidos. En X-Men: Apocalipsis, Singer decide ir contracorriente manteniendo la frialdad y la contención de aquellas primeras entregas firmadas por él. Hay poca acción en este nuevo capítulo de abultado metraje que reincide en los trajes negros y sobrios para los héroes, a pesar de que su villano luzca un aparatoso maquillaje azul. Singer alarga demasiado su trama, que no tiene ningún ritmo y solo en el tercio final regala un poco de espectáculo.

Cine/TV

American Hustle, David O. Russell (2013) 

El disparate de los 70, peluquines e inagotables escotes, polis con rizos y ases en la manga. La gran estafa americana, o lo que es lo mismo,” el caso Abscam” (caso real de corrupción política que a finales de los 70 implicó a una serie de senadores y miembros de la cámara de representantes) sirve de excusa argumental a David O. Russell para aventurarse en un ejercicio de estilo, divertirse dirigiendo a un elenco de actores realmente sensacional y filmar así una película “Sexy, Funky, Groovy”, una película dinámica de ritmo trepidante que a pesar de sus defectos se convierte en la mejor obra hasta el momento del sobrevalorado O. Russell y que se dirige de cabeza a por su tercera nominación consecutiva al Oscar al Mejor Director (tras “The Fighter” y “Silver Linings Playbook”).