El ser querido
Rodrigo Sorogoyen es el maestro de la tensión. Su cine comenzó con thrillers como Que Dios nos perdone (2016) o El reino (2018), sólidos ejercicios cinematográficos que jugaban con los géneros, ponían de fondo conflictos sociales y políticos, y se sostenían sobre guiones perfectos -firmados por Isabel Peña-, un trabajo de cámara concienzudo, un montaje vivo y una música juguetona.








