Halloween Kills no solo mejora la propuesta de La noche de Halloween (2018), sino que en mi opinión amplía a su predecesora y la convierte en una mejor película. Esta secuela dirigida por David Gordon Green y escrita junto a Danny McBride, es un slasher inteligente que juega con la mitología del personaje y hace una suerte de resumen de todas las -más bien mediocres- continuaciones que convirtieron al asesino en serie en un monstruo sobrenatural.