No te pierdas...
Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de nuestras cookies.
Cine/TV

La balada de Buster Scruggs: wéstern existencialista 

Cada película de los hermanos Coen es un acontecimiento, por lo que hay que alabar el esfuerzo de Netflix para nutrirse de los grandes talentos del cine. Ahora bien, La balada de Buster Scruggs no es exactamente una ‘película’ de los autores de Fargo (1996). Su estructura en episodios revela que podría haber sido una miniserie para televisión, una antología, con el western como marco genérico. Son pequeñas historias, sacadas del baúl de descartes de los Coen, como un recopilatorio de ‘caras B’ y rarezas de un viejo rockero. Por tanto, estamos ante un título que puede ser considerado menor, anecdótico, en la filmografía de dos tíos que para mí son ya leyendas del séptimo arte. Lo que no quiere decir que el material que nos entregan sea despreciable. Todo lo contrario.

Cine/TV

The Disaster Artist: el sueño americano 

Creo haber leído alguna vez que François Truffaut decía que una película mala, pero honesta, era mucho más valiosa que una obra maestra sin alma. Eso podría explicar el inexplicable éxito de The Room (2003), auténtico bodrio en el que todo, absolutamente todo, falla: un guión sin sentido de diálogos absurdos y actores de segunda, mal dirigidos. Convertida en obra de culto, parece que incluso rentable, habría que preguntarse si su éxito se debe a la pasión de su autor, el misterioso Tommy Wiseau, de origen y recursos económicos -para producir su película- desconocidos. Quizás, la honestidad es la razón por la que The Room tiene miles de fans y los telefilmes de sobremesa no los recuerda nadie.

Noticias

Nuevas canciones de Devonté Hynes en la banda sonora de Palo Alto 

Palo Alto” es una de las películas “indies” de este año. El debut como directora de Gia Coppola (sí, la nieta de Francis) está basado en una serie de relatos cortos del mismo nombre que escribió James Franco en 2010. En ellos, el conocido actor, que también protagoniza la película, contaba la historia de un grupo de jóvenes rebeldes de instituto y su vida llena de drogas, sexo y violencia. El film refleja todo esto, y para poner música a esas imágenes, ha contado con varios nombres ilustres entre los que se encuentran Mac Demarco o Coconut Records. Pero lo realmente interesante son los dos temas nuevos que aporta Devonté Hynes, que también participa con dos canciones antiguas de Blood Orange. Esta vez firma con su propio nombre, y nos deja dos temas propios que le vienen como anillo al dedo a las largas secuencias tediosas de la película.