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Cine/TV

Sin tiempo para morir 

No os dejéis engañar: la mayoría de los comentarios que estáis leyendo en redes sobre Sin tiempo para morir tienen que ver con dos formas de entender al famoso agente secreto, en activo desde 1962. Para algunos, el verdadero James Bond es Sean Connery, el de los inicios, realista, seco y algo despiadado, serio y sin autoconciencia. También sin sentido del humor -y eso que ya en Desde Rusia con amor (1962) el agente salía del agua con un pato falso en la cabeza-. Para otros, el que mola es el agente 007 más lúdico, fantasioso, el de los gadgets imposibles de pseudo ciencia ficción -Roger Moore,

Libros

Carter, Ted Lewis (Sajalín, 2017) 

Nuestra querida editorial Sajalín sigue a «lo suyo», añadiendo otra pieza, en este caso de postín, indiscutible «caza mayor», a su indispensable colección Al margen. Porque este Carter, la obra más celebrada del británico Ted Lewis, está considerada la referencia fundacional de la novela criminal británica moderna y, gracias a su adaptación cinematográfica Get Carter, con Michael Caine como protagonista —imposible no detenerse a hojear el libro una vez divisada su impactante cubierta— es todo un icono del género negro.

Cine/TV

Star Wars: El despertar de la Fuerza (J.J. Abrams, 2015) 

Si habéis ido a verEl despertar de la Fuerza en los primeros días de su estreno, en un cine atestado de gente de todo tipo, con familias enteras disfrazadas como los personajes de la saga, os habréis dado cuenta de no es simplemente una película. Sé que no soy el primero en decirlo, pero Star Wars es un mito moderno. Una historia que ha calado tan profundamente en el inconsciente colectivo que ocupa el mismo lugar que las leyendas y la religión. Con esto no quiero decir que la gente «crea» en la Fuerza, sino que su relación con la historia de Luke Skywalker es mucho más íntima que con el libro de Job de la Biblia. Los mitos no se crearon para vender entradas, camisetas o figuritas. Tienen una función psicológica como metáforas de las etapas de la vida y nos ayudan a superarlas. Y aunque Star Wars vende un montón de entradas, camisetas y figuritas, su estatura mítica es innegable e inigualable. Porque habrá ayudado a más de un niño a hacerse consciente de la muerte de su padre, le habrá enseñado a otro que una galaxia entera no puede separarle de su hermana, nos ha dicho a todos que hay que rebelarse contra el mal, pero empezando por el que anida en nuestro interior.