“Nadie me conoce / Ni mi psiquiatra, ni la alcachofa de la ducha / Ni mi taza de café, ni mis pestañas / Nadie sabe nada de mí / Nadie me ha descubierto todavía
(Nadie, poema de Inma Luna musicado por Niño de Elche)

Puede que aún Niño de Elche esté por descubrir entre el gran público y para el aplauso unánime de los medios “de lo que se lleva”; pero cuando sea descubierto, el mundo va a temblar, porque lo suyo es una de las bofetadas más eruditas y talentosas que se le han dado a los cimientos del flamenco desde los tiempos en que los De Lucía, Camarón, Morente y demás compañía se atrevieron a juguetear con los palos sagrados.