Parece que, si eres o has sido miembro del adorable colectivo Herman Dune, estás comprometido a una extraña cláusula por la que tus aventuras ajenas a la banda deberán ir firmadas bajo un elaborado nuevo nombre artístico. Así, André Herman Dune, que dejó la banda hace ya casi una década, nos entrega sus curiosos trabajos en solitario (o acompañado por The Wave Pictures) como Stanley Brinks, y ahora le toca el turno al carismático David Ivar, a quien podemos también llamar Black Yaya.