Cine/TV
El chico y la garza
Lo más maravilloso de El chico y la garza (2023) es la libertad creativa que demuestra esta película. Quiero imaginar que, al menos Hayao Miyazaki, es un tipo que puede plantear sus ideas sin que un comité -sean los ejecutivos de un estudio, los guionistas de una serie o tus compañeros de trabajo- le hayan dicho que no se puede hacer una película así. Que nadie le haya preguntado por qué meter a un hombre narigudo dentro de una garza, o por qué el espectador medio tiene que entender que un juego de construcción puede ser la metáfora del universo.

