Mucho cuidado con las expectativas. Al entrar a ver una película como Halloween Ends, es normal esperar ciertas cosas, al fin y al cabo, estamos ante una franquicia originada en el primer slasher, esa obra maestra de John Carpenter en 1978, que dio pie nada menos que a 12 secuelas, ninguna tan buena como la original, algunas de muy poca calidad, pero todas siguiendo el mismo esquema argumental.