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Cine/TV

Hereditary: casas de muñecas 

Hereditary se ve con inquietud. Cada plano de la película produce una incomodidad difícil de concretar. Un efecto conseguido por una planificación cuidadosa, lentos movimientos de cámara y una banda sonora ambiental crispante -de Colin Stetson– que, cuando aparece el silencio, produce un efecto perturbador. No es una película de terror “de sustos”, aunque los haya, sino de detalles muy sutiles, de pequeñas señales, casi subliminales, que poco a nos van indicando que algo está mal en la familia protagonista.