La portada de este disco nos muestra a Marie-Hélène L. Delorme (Foxtrott), en postura muy casual, sentada en su estudio casero ante un portátil a medio abrir, un pequeño arsenal de teclados entre lo tecnológico y lo vintage, y un par de instrumentos adicionales a mano por si la ocasión lo requiere. Nada parece especialmente preparado ni ordenado para inmortalizar la ocasión. La artista se muestra sin mayor artificio, mostrando sus herramientas para enfrentarse a la creación. Y así son sus “Meditations”: unas piezas de sugerente pop electrónico, cocinadas casi en solitario en casa, donde la canadiense nos ofrece un tono mucho más íntimo que el de su debut del 2015 (“A taller us).