Una vez más, tenemos que mirar a la otra punta del mundo para encontrarnos con una buena banda de rock. Es el caso de Floodlights, un grupo de Melbourne que este año ha editado el que es su álbum de debut. Un disco en el que encontramos muchas de las referencias clásicas de los grupos de las antípodas -ya sabéis, The Clean, The Bats, el kiwi-rock…-, pero en el que también se salen un poco de todo eso, y se van hacia otros caminos. Y ahí es donde ganan puntos respecto a otros compañeros de escena.