No se ha dormido Enric Montefusco en los laureles de Standstill después de la disolución de la ya mítica banda catalana. Un año después de darse a conocer la triste noticia, ya tenemos entre manos el debut de su voz cantante. Se agradece, porque, con grupo o en solitario, la de Montefusco es una personalidad bastante irremplazable. Y su sello queda evidente desde que echa andar el tema de apertura, que da título al disco, con ese crescendo sustentado en un intenso arreglo de cuerda (no muy lejano de los de otro de los temas más celebrados de este 2016 que dejamos atrás, el Burn the Witch de Radiohead).