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Cine/TV

Rocketman 

Cuando Bryan Singer fue despedido del rodaje de Bohemian Rhapsody, Dexter Fletcher fue el encargado de acabar la película, aunque no fue acreditado por ello. El resultado fue -en mi opinión- fallido, la cinta fue un gran éxito de público -apoyándose en la popularidad de los éxitos de Queen- e inexplicablemente compitió en la mayoría de los premios importantes de la pasada temporada. Ahora, Dexter Fletcher se encarga desde el principio de Rocketman y demuestra ser un realizador solvente.

Cine/TV

Kingsman: El Círculo de Oro – Espía Como Puedas 

Algo cambió cuando George Lazenby miró a cámara y dijo “Esto no le pasaba al otro”, en 007 al servicio de su majestad (1969). Esa ruptura de la cuarta pared en boca del actor que reemplazaba al mítico Sean Connery, daba pie a un nuevo James Bond autoconsciente de su status como arquetipo de la cultura popular. Más tarde, Roger Moore -el mejor para mí- inyectó ironía y distancia al espía, que se vería envuelto en aventuras cada vez más fantásticas. Tras la crudeza de los dos estupendos films de Timothy Dalton, Pierce Brosnan continuó esa tendencia fantasiosa enfrentándose a hombres de escarcha en palacios de hielo. Hasta que apareció Jason Bourne. Su éxito contaminó de realismo el reboot de Casino Royale (2006), que tomó prestada su cámara epiléptica y eliminó todo lo que olía a ciencia ficción. En este contexto nacía la lúdica Kingsman: Servicio secreto (2014) que con humor postmoderno se proponía recuperar el espíritu pop y pulp de las viejas películas de espías, como dejaba claro el tarantiniano Samuel L. Jackson, villano de la función. Tres años más tarde nos llega la secuela.

Discos

Diane Coffee, Everybody´s a good dog (Western Vinyl 2015) 

Hay mucho de Father John Misty en la historia de Diane Coffee. Igual que Josh Tillman decidió abandonar el puesto de batería de Fleet Foxes y casi adelantar por la derecha a sus mediáticos excompañeros con dos discos maravillosos (el último está en mi “top ten” del año, por si a alguien le interesa saberlo) que le reinventan como autor y frontman, Shaun Fleming ha hecho lo propio con este proyecto al margen de sus labores tras los tambores en Foxygen.