Creo que está claro que el gran tema de la ficción reciente -no solo en Hollywood- es el de las reivindicaciones feministas, la constatación de una discriminación que sigue existiendo y sobre todo, la denuncia de la violencia contra las mujeres. En El último duelo, nada menos que Ridley Scott -ese que en 1979 convirtió a Sigourney Weaver en una de las primeras heroínas del cine de ciencia ficción en Alien y responsable de Thelma y Louise (1991)- adapta un texto de Eric Jagger, inspirado en una historia real ocurrida en 1386, que sirve como vehículo para hablar de los temas antes referidos.