El amante de las cicatrices, Harry Crews (Dirty Works, 2015)
Ya está aquí el tercer “libro negro”, el último volumen hasta la fecha de la “biblioteca <strong>Dirty Works</strong>” —me imagino extasiado, dentro de dos o tres años, cuando esta editorial tenga veinte o más referencias en la librería de un servidor, su propia estantería, exclusiva e intransferible—. Y no es uno cualquiera. Es un regreso al Sur de los Estados Unidos —nunca me he ido, de hecho— para reencontrarnos con un viejo, ilustre conocido: <strong>Harry Crews</strong>. Tras el especial de hace algo menos de un año, dedicado a dar buena cuenta de las que hasta la fecha eran sus obras disponibles en nuestro país —gracias a <strong>Acuarela & Machado</strong>—, hoy tenemos entre manos <em>El amante de las cicatrices</em>. O, como se apunta —socarronamente—, en la propia contracubierta de la novela, “<em>Crews escribiendo una historia de amor”</em>. Poneos a cubierto.
